Como resultado de años de inversión insuficiente por parte del Estado en programas de educación especial preescolar, Nueva York está muy lejos de brindar a todos los niños las clases de educación especial preescolar que necesitan y que tienen derecho legal a recibir. Este informe de políticas muestra un déficit proyectado de más de 1,000 asientos en clases de educación especial preescolar para niños con discapacidades de la ciudad de Nueva York para la primavera de 2020.